Encontramos útil esta información para todas las personas interesadas o que se encuentran lamentablemente en esta situación, el Dr. Augusto Atilio Covaro, nos comenta lo siguiente:
¿Qué no debo hacer si tengo una hernia cervical?
Los síntomas de una hernia discal cervical son dolor irradiado hacia el hombro, brazo, contractura muscular y malestar como cefaleas y mareos. El dolor puede alternar como sensación de quemazón o ardor, y si el compromiso del nervio es severo puede incluir pérdida de fuerza del territorio muscular afectado. Por ello, es necesario detectarlo y acudir a un especialista.
Si tienes una hernia cervical, hay varias actividades y comportamientos que deberías evitar para prevenir el empeoramiento de tus síntomas y facilitar la recuperación. Aquí hay algunas recomendaciones sobre lo que no debes hacer:
- Evitar movimientos bruscos: no realices giros o movimientos repentinos del cuello, ya que esto puede agravar la hernia y aumentar el dolor.
- No levantar objetos pesados: evita levantar cargas pesadas o realizar esfuerzos excesivos, ya que esto puede ejercer presión adicional sobre la columna cervical.
- No mantener posturas inadecuadas: evita sentarte o estar de pie en posiciones incómodas durante períodos prolongados. Mantener una buena postura es importante para reducir la tensión en el cuello.
- No ignorar el dolor: si sientes dolor intenso o síntomas nuevos (como debilidad en los brazos o manos), no lo ignores. Busca atención médica para evaluar tu situación.
- No realizar ejercicios de alto impacto: evita actividades físicas de alto impacto, como correr o saltar, que pueden agravar los síntomas.
- No usar almohadas inapropiadas: no utilices almohadas demasiado altas o duras al dormir, ya que pueden forzar el cuello en una posición incómoda. Opta por una almohada que mantenga la alineación adecuada de la cabeza y el cuello.
- No fumar: fumar puede afectar negativamente la circulación sanguínea y la salud general de los tejidos, lo que podría complicar la recuperación.
- No automedicarte sin consultar a un médico: aunque algunos medicamentos de venta libre pueden ayudar a aliviar el dolor, es importante no exceder las dosis recomendadas ni usar medicamentos sin consultar a un profesional de salud.
- No descuidar el tratamiento recomendado: si te han prescrito fisioterapia u otros tratamientos, no los omitas ni los interrumpas sin consultar a tu médico.
Recuerda que cada caso es único, por lo que es fundamental seguir las recomendaciones específicas de tu médico o especialista en columna vertebral.
¿Qué opciones de tratamiento existen para la hernia discal cervical?
El tratamiento para una hernia discal cervical puede variar según la gravedad de los síntomas, la ubicación de la hernia y la respuesta del paciente a las terapias iniciales. Aquí hay algunas opciones de tratamiento que se consideran comúnmente:
- Tratamiento conservador
- Medicamentos: los analgésicos pueden ayudar a aliviar el dolor. En algunos casos, se pueden recetar medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINEs) o relajantes musculares.
- Fisioterapia: un fisioterapeuta puede diseñar un programa de ejercicios específicos para fortalecer los músculos del cuello y mejorar la flexibilidad, lo que puede ayudar a aliviar el dolor y prevenir futuros episodios.
- Inyecciones epidurales: las inyecciones de corticosteroides en el espacio epidural pueden reducir la inflamación y el dolor en algunos pacientes.
- Tratamiento quirúrgico
Si los tratamientos conservadores no son efectivos después de un período adecuado (generalmente varias semanas a meses), o si hay síntomas severos como debilidad muscular o pérdida de función, se puede considerar la cirugía. Algunas opciones quirúrgicas tras la discectomía del disco herniado incluyen:
- Fusión cervical: después de una discectomía, se puede realizar una fusión entre las vértebras adyacentes para estabilizar las vértebras adyacentes.
- Reemplazo del disco cervical: en lugar de fusionar las vértebras, se puede colocar una prótesis de disco cervical tras realizar la discectomía.
- Enfoques alternativos
Algunos pacientes encuentran alivio con enfoques complementarios, aunque su eficacia puede variar:
- Acupuntura: puede ayudar a aliviar el dolor en algunas personas.
- Quiropráctica: ajustes quiroprácticos pueden ser útiles para algunos pacientes, pero deben ser realizados por profesionales capacitados y con experiencia en problemas cervicales.



Mantener un peso saludable, practicar ejercicios regularmente y adoptar buenas posturas al sentarse o trabajar pueden ayudar a prevenir problemas futuros.
Fuente: https://www.topdoctors.es/articulos-medicos/que-no-debo-hacer-si-tengo-una-hernia-cervical/
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