TDAH en la era de las pantallas

TDAH en la era de las pantallas

El TDAH hace que la atención se enganche más fácilmente a estímulos llamativos y a recompensas rápidas. Las notificaciones funcionan como chispas: rompen el hilo de lo que estamos haciendo y nos empujan a cambiar de foco. Cada interrupción deja “atención residual”, como si una parte de la mente se quedara pensando en lo que interrumpió. A base de microcortes, el día se vuelve corto y el esfuerzo parece no cundir. No eres tú contra ti; eres tú en un ecosistema hiperestimulante.