Asma

Asma

Asma: cómo reconocer sus síntomas y actuar ante una crisis

El asma es una enfermedad respiratoria crónica en la que los bronquios se inflaman y reaccionan de forma exagerada frente a estímulos como alérgenos, aire frío, ejercicio o irritantes ambientales.

Esta inflamación provoca dificultad para respirar, tos, pitidos en el pecho y sensación de opresión.

¿Por qué aparece el asma?

No existe una única causa. Actualmente se acepta que intervienen factores genéticos, ambientales y del sistema inmunitario.

En los últimos años la investigación ha destacado el papel del microbioma, tanto intestinal como respiratorio, en la regulación de la inflamación bronquial. Se ha observado que una menor diversidad bacteriana en los primeros años de vida puede favorecer la aparición futura de asma.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?

  • Tos persistente (a menudo nocturna).
  • Dificultad respiratoria.
  • Pitidos o silbidos en el pecho.
  • Sensación de ahogo u opresión torácica.

Los síntomas suelen aparecer en forma de crisis o brotes, aunque algunos pacientes presentan molestias diarias.

¿Es lo mismo asma alérgica que no alérgica?

La forma alérgica se desencadena por sustancias como polvo, pólenes, epitelios de animales o ácaros. La no alérgica se activa por irritantes, infecciones o cambios bruscos de temperatura. Aunque el tratamiento puede ser similar, identificarlas es útil para personalizar la prevención.

¿Cómo se diagnostica el asma?

El diagnóstico combina:

  • Historia clínica y exploración.
  • Espirometría con prueba broncodilatadora.
  • En algunos casos, medición de FeNO o pruebas de alergia.

El diagnóstico precoz reduce crisis, visitas a urgencias y limitaciones en la vida diaria.

¿Existe tratamiento curativo?

Hoy en día no existe cura definitiva, pero los tratamientos actuales permiten control total de los síntomas en la mayoría de los pacientes. El objetivo no es solo apagar las crisis, sino controlar la inflamación bronquial de manera continua.

¿Qué tratamientos se utilizan?

Los más habituales son:

  • Inhaladores de mantenimiento (corticoides inhalados, con o sin broncodilatadores).
  • Inhaladores de rescate para las crisis.
  • Biológicos en casos graves.
  • Inmunoterapia cuando existe alergia demostrada.

Una técnica inhalatoria correcta es tan importante como el medicamento.

¿Qué hábitos ayudan a controlar el asma?

  • Ventilar la vivienda a diario.
  • Lavado nasal frecuente si hay alergia.
  • Reducir polvo y textiles en dormitorios.
  • Evitar humo, aerosoles e irritantes.
  • Mantener una rutina de ejercicio progresivo.
  • Dormir adecuadamente.

La actividad física es beneficiosa; no se recomienda el sedentarismo salvo durante las crisis.

¿Influye la alimentación o la microbiota?

Cada vez hay más estudios sobre el vínculo entre microbiota, inflamación y asma. Una dieta rica en fruta, verdura, fibra y alimentos frescos parece asociarse con menor inflamación bronquial. No sustituye al tratamiento, pero puede ser una herramienta complementaria.

¿Se puede llevar una vida normal con asma?

Con diagnóstico adecuado, medicación bien pautada y control ambiental, la mayoría de pacientes realizan deporte, viajan, trabajan y estudian sin limitaciones.

Créditos

Este artículo está inspirado en el contenido publicado por Dr. Josep Miquel Soler Escoda en Top Doctors

Views: 3