Pedro Escobedo: El paradero queretano de la 57 donde la piedra se transforma en arte

Pedro Escobedo: El paradero queretano de la 57 donde la piedra se transforma en arte

Para los miles de viajeros, transportistas y ruteristas que recorren diariamente la Carretera 57, el municipio de Pedro Escobedo es un viejo conocido del paisaje. Situado de forma estratégica en la pujante región del Bajío (a solo 31 kilómetros de la capital queretana), este destino ha consolidado su posición como un importante referente industrial y comercial. Sin embargo, más allá de las naves y la conectividad que vemos al volante, Pedro Escobedo resguarda tesoros culturales, haciendas virreinales y una tradición artesanal única que merece que detengas el motor y bajes a explorar.

Desde el antiguo Camino de la Plata hasta el espectacular arte tallado a mano, te contamos qué descubrir en este oasis ruterero.

Escolásticas y el místico secreto de la cantera

Si hay algo que define el alma cultural de Pedro Escobedo, es el trabajo de sus artesanos. El subsuelo del municipio es sumamente rico en piedra caliza, una característica natural que los pobladores han sabido aprovechar para crear identidad.

El epicentro de esta magia es la comunidad de Escolásticas, un pintoresco ejido reconocido a nivel internacional por la maestría de sus canteros. Aquí, la piedra bruta se transforma en majestuosas fuentes, esculturas coloniales, marcos y chimeneas. La fama y técnica de este rincón es tan pura que, de acuerdo con las crónicas locales, escultores provenientes de Italia han viajado hasta Escolásticas exclusivamente para aprender las técnicas de tallado de los maestros queretanos.

Las Cabezas Gigantes en el Rincón de Matambre

Si buscas una verdadera aventura ecoturística, Pedro Escobedo esconde un atractivo visual impresionante y poco conocido: las Cabezas Gigantes de Escolásticas.

Ubicadas a la altura del kilómetro 26 de la carretera 400 (en el paraje natural conocido como El Rincón de Matambre), se encuentran dos enormes esculturas talladas directamente sobre los riscos rocosos del bosque por los maestros artesanos Fernando Arévalo Uribe y Martín Nieto Uribe en 2014. Tras un descenso a pie de unos 500 metros rodeado de vegetación, cantos de aves y riscos, te toparás de frente con estas dos piezas monumentales: una que representa el rostro de un indígena y otra que plasma las finas facciones de una mujer. Una verdadera galería de arte oculta en plena naturaleza.

Un viaje en el tiempo: Haciendas y Templos

La historia de Pedro Escobedo está ligada al paso de las carretas y diligencias virreinales que transportaban las riquezas del norte hacia la capital. Como testimonio de esa época de esplendor, en su territorio aguardan imponentes construcciones coloniales que hoy puedes admirar:

  • El Ex Convento y Museo de San Clemente: Un rincón cargado de paz, fe y memoria histórica.
  • Hacienda La Lira y Hacienda de Escolásticas: Joyas de la arquitectura mexicana que guardan patios de arquería colonial y relatos de la época de oro del Bajío.
  • Templo de San Pedro: En el corazón del centro municipal, el punto de reunión obligado de las familias locales.

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