Cuando la ruta se adentra en el estado de Jalisco, en la Región Valles —a tan solo 40 minutos del área metropolitana de Guadalajara y colindando con El Arenal y Tequila—, se encuentra Amatitán, un poblado que resguarda el secreto mejor guardado de la bebida nacional: el verdadero origen del tequila.
A diferencia del bullicio de otros destinos turísticos, Amatitán conserva su esencia tranquila, sus fincas antiguas y una calma donde los adultos mayores conversan por las mañanas en la plaza mientras los niños juegan entre sus jardineras. ¡Ajusta los espejos y conoce este fascinante rincón patrimonio de la humanidad!
El origen de “La Bebida de los Dioses”: Una historia de 3,000 años
Aunque el tequila ha conquistado los paladares más exigentes del mundo, pocos conocen que su historia comenzó aquí hace aproximadamente tres milenios:
- Fermentación ancestral: Según vestigios hallados en la última década en la Cañada del Río Grande de Santiago, los primeros pobladores de la zona descubrieron que al consumir las pencas tatemadas del maguey o mezcal obtenían energía para el trabajo diario.
- El descubrimiento del alcohol: Al exprimir los jugos dulces para preservarlos, las levaduras naturales convirtieron los azúcares en alcohol. Al consumirlo, experimentaban una agradable sensación que exaltaba sus alegrías y emociones, por lo que comenzaron a considerarlo un regalo divino y lo nombraron “la bebida de los dioses”.
- Vestigios históricos: En la zona aún se conservan símbolos prehispánicos como los espirales de la vida, representaciones del agua, tumbas de tiro y antiguas tabernas subterráneas.
- Proyección internacional: De ese proceso ancestral nació el licor que hoy se exporta a más de 120 países con más de 2,500 marcas registradas, muchas de las cuales continúan produciéndose con orgullo en Amatitán.
Patrimonio de la Humanidad y arquitectura icónica
Gracias a su imponente paisaje agavero y sus antiguas instalaciones tequileras, Amatitán forma parte de los municipios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 2006. El poblado está diseñado para el turismo de experiencia, ideal para quienes buscan aprender a fondo sobre las raíces del destilado a través de recorridos guiados.
Entre sus tesoros arquitectónicos de casi 500 años destaca su templo principal:
- Templo de Amatitán: Fue uno de los primeros centros de evangelización en el Occidente de México y está dedicado a San Juan Bautista.
- Una orientación peculiar: Su entrada principal no mira hacia la plaza cívica, sino hacia lo que originalmente fue un antiguo cementerio.
- Fusión de grandes maestros: En la construcción y embellecimiento del templo participaron dos de los talentos más grandes de Jalisco: el arquitecto Luis Barragán y el muralista José Clemente Orozco, convirtiéndolo en un recinto que vale la pena admirar detalladamente por dentro y por fuera.
Conexión rápida desde la Ruta 57
Para nuestra comunidad de viajeros que transita sobre el eje de la Carretera Federal 57, conectar con la Región Valles de Jalisco es sumamente ágil. A la altura de Querétaro, toma la autopista Querétaro – Celaya – Irapuato – Guadalajara (Carretera Federal 90D/15D). Al bordear la capital tapatía, enfila por la Carretera Internacional Guadalajara – Puerto Vallarta (Carretera Federal 15); en unos 40 minutos estarás descendiendo entre los valles agaveros que conducen directo a Amatitán.
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