Para quienes formamos la comunidad de Ruta 57, devorar kilómetros usualmente nos lleva lejos de las grandes urbes. Sin embargo, durante este mes de julio de 2026, ocurre un fenómeno mágico: la temporada vacacional de verano transforma a la Ciudad de México en el secreto mejor guardado para los rutereros. Al vaciarse las escuelas y disminuir el caos laboral cotidiano, la capital del país se convierte en un paraíso transitable, ideal para encender el motor y conquistarla a ras de suelo.
Si tu vehículo está listo para enfilar hacia el sur de nuestro eje vial, saca la bitácora de viaje. Aquí tienes las paradas técnicas y los parajes definitivos que debes recorrer en la CDMX este verano:
1. El Oasis Cultural: Museos con espacio para respirar
La CDMX es una de las ciudades con más museos en el mundo, y el verano es la mejor época para visitarlos sin las eternas filas del resto del año.
- Bosque de Chapultepec: El pulmón monumental de la ciudad. Puedes caminar bajo la sombra de sus legendarios ahuehuetes, visitar el espectacular Museo Nacional de Antropología o subir a pie hasta el Castillo de Chapultepec, disfrutando de una vista aérea brutal del Paseo de la Reforma.
- El Centro Histórico y Bellas Artes: Recorre el Palacio de Bellas Artes, admira los murales de Diego Rivera en el Palacio Nacional y camina por la calle peatonal de Madero hasta el Zócalo, disfrutando de la imponente arquitectura colonial y porfiriana.
2. Tradición y Canales: Coyoacán y Xochimilco
Para los rutereros que buscan el folclor, los colores intensos y las paradas gastronómicas tradicionales:
- El Barrio Mágico de Coyoacán: Sus plazas empedradas, sus cafeterías de especialidad y los churros tradicionales te invitan a una caminata relajada por la tarde, visitando la Casa Azul de Frida Kahlo o el Mercado de Antojitos.
- Los Canales de Xochimilco: Una experiencia colorida e imperdible para este verano. Aborda una tradicional trajinera para navegar por los canales, disfrutando de música de mariachi en vivo y comida mexicana flotante.
3. El Escape de Montaña: El Desierto de los Leones y el Ajusco
Si tu espíritu viajero extraña la naturaleza y el aroma a bosque, no necesitas salir de la capital:
- Desierto de los Leones: Un denso bosque de pinos y oyameles que resguarda un antiguo convento del siglo XVII. Es ideal para practicar ciclismo de montaña, senderismo y comer unas tradicionales quesadillas de hongo o cecina en su mercado rústico.
- Cumbres del Ajusco: El punto más alto de la ciudad, perfecto para disfrutar del clima frío de montaña, caminatas alpinas y cabañas con chimenea al caer la noche.
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